¡No le soples la comida al bebé!

La infección crónica más prevalente en los niños es la caries

Es una costumbre arraigada, pero no se debe soplar la comida al bebé. La odontóloga Olga Rodríguez, del área sanitaria avilesina, desgranó en una charla las claves que ofrece a las familias para un cuidado correcto de la boca de los bebés. Y es que «aún hoy en día la infección crónica más prevalente en los niños sigue siendo la caries, en los dientes temporales«, según indicó la también odontóloga Cristina Rodríguez. Soplar la comida, igual que otras muchas costumbres, le transmite bacterias que contribuyen a esa mala salud bucodental.

«En nuestra cultura sigue habiendo ese pensamiento de que los dientes de leche no importan, porque total se van a caer. Pero están ahí para algo. Y que se caigan antes de tiempo acarrea unas consecuencias«, resaltaron las profesionales.

Para que en la boca de un bebé se desarrolle una caries tienen que confluir cuatro circunstancias: tiene que haber dientes, azúcares, bacterias y tiempo suficiente para que el azúcar esté en contacto con los dientes. «Ahí es donde podemos incidir, cepillando. Con una sencilla acción se pueden evitar muchos problemas en el futuro», afirmó Cristina Rodríguez.

Las pautas que desgranó Olga Rodríguez son las siguientes:

  1. El cuidado del bebé empieza por el cuidado de la mamá. Si durante el embarazo hay sangrado de las encías es conveniente insistir más en el cepillado, para que no quede nada bajo las encías. Si hay náuseas y vómitos no es conveniente cepillar inmediatamente después, porque esos ácidos perjudican el esmalte. Por el contrario es mejor enjuagar la boca. Es un mito que las embarazadas pierdan dientes por el hecho de estarlo. Los bebés toman el calcio de la dieta de la madre, y en el caso de que no haya suficiente, lo extraen de los huesos, no de los dientes.
  2. Cepillo de dientes: no mojarlo y cambiarlo cada tres meses.
  3. Ojo con transmitir las bacterias en la saliva a los bebés. Si una mamá tiene una caries activa, su carga bacteriana va a ser mayor. Ahí entra el consejo de no soplar la comida del bebé, y tampoco darle besos en la boca, chupar su chupo o compartir cuchara.
  4. Observar los dientes de los niños. Si se forman arcos blancos en la parte superior de los incisivos superiores son aletas de una caries incipiente que, cogida a tiempo, es reversible. En el caso de detectar ese tipo de manchas es necesario acudir al dentista.
  5. Higiene oral diaria, obligatoria una vez erupcione el primer diente. Tiene que incorporarse como una rutina más.
  6. La pasta de dientes tiene que tener una proporción de flúor de 1.000 partes por millón, con dosis muy pequeñas. «La cantidad es una raspada».
  7. El modo correcto de cepillar los dientes es colocar al niño en el regazo, sujetarle la frente y cepillarle en manera horizontal. Por la mañana y por la noche, sin falta.
  8. A partir de los dos años, no usar chupo, biberón ni chupar el dedo para evitar la mordida abierta.

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